domingo, 17 de febrero de 2013

Miedo

Inhibes mi soledad. ¿Sabias eso? Y mis pensamientos solo fluyen cuando
me siento sola. Mis palabras solo brotan de mis pensamientos mas
melancólicos.
Hoy simplemente no tengo nada que decir, y no sé si sentir temor de mi
silencio mental, o si dejar fluir la ilusión que cubre todo de color
rosa.
Solo puedo decir una cosa; Hoy siento miedo de mi.
Contrariedades que rayan en la nimiedad de mi horizonte y de alguna
manera retraen mis capacidades, abarcan mi hemisferio creativo y
enmudecen la voz de mi consciente que se niega a cerrar los ojos y la
boca otra vez.
Yo no quiero perderme otra vez.
No quiero estar sola.

sábado, 9 de febrero de 2013

Ya no


No me llames, ya habré enmudecido.
No me veas, ya habré desaparecido.
No me busques, ya me habré ido.
No intentes regresar, ya no hay cabida...
En este lugar, ya  no.
Pues ya no soy mas para ti, ya no.
Nada mas que un recuerdo que olvidar.
Un extraño que en la calle algún día te haz de cruzar.
La promesa que nunca iba a llegar.
Una lagrima que se debía derramar.
Y esa parte en tu gloria, que ahora deberás borrar.


sábado, 2 de febrero de 2013

Hoy siento esa marea asesina que cargo en mi alma por el lado materno.
Yo juro que algún día podría convertirme en vengadora, ponerme una
capa y torturar a los malditos desgraciados que solo saben hacer el
mal a la gente que los quiere.
Algún día tendría que enfrentarme a ti y darte una patada por ser un
frío y nefasto arrogante.
No valorar el amor que otras personas te dan por esta ensimismado en
tus absurdos padecimientos de superioridad es la peor vergüenza que se puede
sufrir.
Si, te hablo a ti.

¡No es no!

Me he quedado sola.

Y de repente todos mis conocid@s, amig@s, incluso amig@s del susodicho
me dicen que era lo mejor, y no solo eso, hay quienes aun siendo
amig@s de él me hablan mal del él. Esto solo puede hacerme pensar en
una cosa, algo estaba realmente muy mal. ¿Era tan obvio que él no
ponía ni menos de un cuarto de la mitad de esfuerzo en la relación,
que según yo creí todo este tiempo era "equilibrada"? Incluso la llame
relación perfecta.

El amor nos embrutece, de eso ya no me cabe duda.

Pero no es eso lo que me molesta el día de hoy, lo que me molesta es
la URGENCIA de todos mis conocidos por qué me envuelva en otra
"relación". - ¡¿QUE, QUE?! ¡SI! Mi familia, mis amigos, los metiches y a
los que realmente no les importa, todos parecen estar de acuerdo en
que lo que necesito en este momento es "otra relación".

- ¡BABADAS!

¡Claro que no! Y no me importa que tan adorable, bueno, caritativo,
etc. sea ese sujeto parado a mi lado y a quien me gusta llamar amigo.
¡NO es NO!

El día de hoy estoy convencida de que lo que YO necesito es TIEMPO
para MI. No para dárselo a otro maldito ingrato que salga huyendo con
el pecho en alto diciendo que ha cambiado y que no sabe si está
conmigo por costumbre o por lastima. O vaya a saber que otro estúpido
pretexto me pueda dar solo para salir corriendo despavorido al hora de
que la relación tuviera que llamarse "COMPROMISO".

-¡Pfff!

Por eso te pido de la manera más humilde; Si eres mi amigo y formas
parte de mi vida: no me jodas con esas cagadas de pareja, relación y
demás. Simplemente se mi amigo, por favor. Siente mi tristeza,
comparte mi alegría cuando venga, ayúdame a encontrar mi propio
camino. Y si algún día la "bendición" del "amor" llegara otra vez a mi
vida y tu notarás que vuelvo a perder el sendero por entregarlo todo y
no soy correspondida, dímelo. Eso es todo lo que pido de ti, y es lo
que me gustaría ofrecerte algún día también, si tu lo aceptas.

Sinceramente,
Fátima.

sábado, 19 de enero de 2013

Para mi Razon,

Ambos sabemos que mas allá de la dicha de encontrar esta el placer de buscar. Hacerte tantas preguntas que parece nunca llegaras a tener todas las respuestas. Hallarse confundido, saberse vulnerable, sentirse incierto y no poder hacer nada al respecto; nada mas que seguir explorando, ya que no hay vuelta atrás. Pues tu sabes que ahora el mismo ya no volverás a ser. Deberemos resistir el tiempo que sea necesario, por que al final la esperanza nos ha de llevar hasta el desenlace de la motivación que nos llevo a empezar a buscar en primer lugar.
Con todo mi afecto, mi Corazón

jueves, 17 de enero de 2013

A ti...


Te escribí este correo, pero mi ego y mi corazón no logran ponerse de acuerdo y no encuentro el valor suficiente para mandarlo. No sé si quieras tener noticias mías.

No tienes que leerlo todo, sólo quiero que sepas que lo siento.

A ti,

Llevo días cargando un peso extra sobre mis hombros, no consigo liberar mi mente y es que simplemente no logro perdonarme.

Quisiera decirte tantas cosas, quisiera saber como estás, pero al mismo tiempo mi ego me lo prohíbe. Me duele y me dueles tanto.

Nunca quise ofenderte, pero toda tu actitud me continuaba lastimando tanto que no podía dejar de sentirme amenazada, rompiste de a poco mi corazón y al final simplemente reaccioné. Lo cierto es que soy humana, pero reconozco que me equivoque. Por ello, pido perdón.

No pretendo que regreses, por que ahora sé que realmente no estábamos preparados ninguno de los dos para un compromiso tan grande. Tal vez lo que teníamos no era tan especial como pensé, tal vez nunca iba a funcionar, tal vez simplemente fuimos unos buenos compañeros y nada mas. Lo cierto es que habíamos construido algo hermoso y al final nos fallamos los dos.

No puedo evitar sentir tanta tristeza al darme cuenta de que todo llego a un fin, y lo peor es que todo terminó tan mal. No te voy a mentir porque no sé si pueda aún amarte toda la vida, pero sé que nunca voy a olvidarte y espero no llegar jamás a odiarte. Lo cierto es que tu recuerdo me acompañará para siempre. Espero algún día tener la fuerza precisa para no sentirme tan herida y poder volver a ser tu amiga...

Confío en que estás bien, que todo esta saliendo como tu lo anhelabas. Como te lo dije esa última vez, espero de corazón que tengas una buena vida.

Fátima

martes, 6 de noviembre de 2012

Habla con la mano


Quién diría, quien diría, que algún día así sería.

El otro día caminando por la calle me tope con un mercadito de artesanías. Llena de curiosidad me metí a investigar; Ya cuando acorde estaba frente a un puesto de cuarzos y talismanes para la buena fortuna. Sin darme cuenta un letrero había atraído mi atención, éste recitaba; "lectura de mano gratis en la compra de un cuarzo". ¿Y porque no?- pensé. Últimamente tan incierta acerca de todo me siento, que tal vez este extraño pueda darme alguna pista de lo que debo hacer o que camino puedo tomar. Hecho un vistazo a la mesita delante de mí y escojo la piedrita más singular que mejor se acople  a mi dicho favorito;  el de "las tres B's" (bueno, bonito y barato). Me apresuro a pagar y hago fila en lo que termina la lectura de la señora que estaba antes de mi. Cuando termina, me llama. Me siento frente a él; un señor muy "mexicano" moreno, vestido con ropa de manta y sonrisa agradable. Acerca su silla y me dice -a ver estira las manos y ponlas así. Las acerco en dirección a su rostro y el las toma entre sus manos y empieza a "leer". Debo de confesar que no es la primera vez que hago esto, ya en dos ocasiones me habían tirado la cartas y leído las manos solo por diversión. Y recuerdo perfecto que en ambas oportunidades termine muy decepcionada de todas las "babadas" que me dijeron. Escéptica miro al señor que observa con atención mis palmas, sin levantar la mirada me pregunta si ya me conocía, le digo -no- en tono un tanto burlesco. A continuación no describiré todo lo que este personaje dijo acerca de lo que acontecía en mi vida en ese momento. Sólo puedo anunciarles que todo lo que dijo, fue casi como si le hubiera dado un resumen de mi vida hasta aquel día. Es difícil explicar, lo que paso por mi mente. Al final, yo le pregunte acerca de mi futuro, sobre lo que debía o no hacer y el sólo se limito a sonreír y darme por consejo, "Hay tantos caminos que puedes tomar". Me levante de la silla muy desconcertada y empiezo a avanzar por la calle como si estuviera perdida; es que de haber sabido que mi mano sabía que esto pasaría, debería de haber hablado con ella antes. Acerco mis manos a mi rostro veo las líneas, pero no hay nada más que eso. Las coloco sobre mis oídos ¡No me dicen nada! Frustrada pienso ¿Quien lo diría? Y es que es extraño pensar que al final es cierto; tengo mi destino en mis manos...